10-Diciembre-2008
Jorge Duany
Catedrático de la UPR
Jabao
A sí me apodaban, burlonamente, cuando era joven y peludo. Según el Diccionario de la Real Academia Española, “jabado” es un mulato “de piel y ojos claros y pelo rizado castaño claro o rubio”. El término se utiliza popularmente en Puerto Rico, Cuba, República Dominicana y otros países caribeños para referirse a una mezcla de características físicas típicas de origen europeo, como la tez clara, y de origen africano, como el cabello ensortijado. De niño, tenía el pelo rubio y encrespado, igual que mi padre, aunque ambos fuéramos muy blancos y medio “coloraos”. Por eso me decían “el jabao” de la familia.
Desde pequeño aprendí que, en nuestra sociedad, tener el pelo “pasú” era un serio defecto físico y hasta moral. Por mucho tiempo, me recortaban tan cortito que me resaltaban las orejas puntiagudas. Siempre me costaba trabajo aplastarme el cabello ondulado, incluso mojado, y envidiaba aquellas largas melenas que pusieron de moda los hippies en los años sesenta y setenta. Cuando los negros americanos adoptaron el “afro” y el “curly”, me desprendí de antiguos complejos y me dejé crecer los rizos. Pero la liberación de mis greñas hirsutas no duró mucho más allá de mis estudios universitarios. Entonces comenzaron a obrar fuertes genes -principalmente maternos- y me quedé calvo prematuramente.
Volviendo al término “jabao”, ¿por qué esa manía de catalogar a todo el mundo según su pelo “bueno” o “malo”? ¿Y por qué tantas mujeres se “planchan” regularmente sus bucles? En un ensayo provocador, la antropóloga Isar Godreau propone que muchas puertorriqueñas no se alisan el pelo porque rechacen su negritud, sino porque aspiran a un prototipo de belleza mestiza. La socióloga Ginetta Candelario llegó a una conclusión similar al estudiar un salón de belleza dominicano en la ciudad de Nueva York. Allí, el ritual del desrizado afirma una estética híbrida entre blancos y negros, que celebra el “look” hispano o latino: pelo lacio, piel morena, ojos oscuros, rasgos “finos”.
¿Cuánto tiempo, esfuerzo y dinero se invertirán en transformar el pelo “grifo” en pelo “muerto”? ¿Cuántas personas sufrirán, como lo hice yo antes de perder el grueso de mi cabellera, porque su textura no corresponde a estándares europeos? Sólo su peinador lo sabe, como rezaba un conocido anuncio publicitario para un tinte de cabello. Ése también es el título de un artículo de la antropóloga Casandra Badillo, quien argumenta que el pelo lacio es un símbolo clave de belleza, decencia, elegancia y limpieza en la cultura dominicana. En una población predominantemente mulata y negra, tal ideal requiere de un constante, costoso y doloroso tratamiento químico del cabello para hacerlo lucir naturalmente lacio.
En Estados Unidos, el concepto de “jabao” no tiene un equivalente exacto, aunque el término despectivo “high yellow” designa a un mulato de piel amarillenta. Recuerdo que un compañero boricua de mis años universitarios en Nueva York, quien llevaba orgullosamente un enorme “afro” pero tenía la tez clara, despertaba gran curiosidad entre los americanos blancos, que no podían clasificarlo racialmente. Actualmente, algunos describirían al presidente electo Barack Obama como “high yellow”. Sin embargo, el discurso racial binario, dominante en Estados Unidos, lo considera simplemente “negro” o “afroamericano”.
Históricamente, el concepto de “jabao” surgió en un sistema de opresión colonial y racial, que encasillaba a la gente por su condición legal, apariencia física y origen familiar. Con el tiempo, ese sistema fue elaborando múltiples categorías intermedias entre personas de ascendencia europea y africana. Así nació el “jabao”, producto de la combinación de diferentes texturas de pelo, colores de piel y rasgos faciales. Aunque la esclavitud se abolió en la Isla hace más de un siglo, muchos siguen denigrando cualquier señal de un antepasado africano. El día que dejemos de despreciar el pelo rizado, quizás desaparecerá el estigma del “jabao”.
2 comments:
wow. poderoso, y muy cierto. desde pequeña aprendí que mi hermana menor era "india" y yo pues tenía el pelo rizo y no había nada muy positivo que decir de mí excepto que era "perfiladita como el papá". todo tenemos que clasificarlo, que si fulana es más bajita, que si la otra es de esqueleto grande, que si sutana es flaquita etc. y no se trata precisamnte de apreciar la diversidad... definitivamente no se trata de eso. pero tal vez algun día sí lo será.
Me parece muy interesante este tema.hace poco conocí un cubano que migro hacia mi pais (méxico lindo y querido)y me contaba que en Cuba hay "jabaos" y otras mezclas de razas.en lo particular a mi la gente la raza negra no me parece que meresca esta discriminación, y tampoco que ellas mismas sientan verguenza. En México la gente no es tan racista; y digo que no tanto , porque aveces aquí ls personas se averguenzan de su origen "indio". Creo que esto es por causa del colonialismo español que durante 400 años se empeño en hacernos creer que somos menos.la razón nos enseña que todos somos personas y eso es lo que importa.
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